"Bienvenidos todos, escribir no nos hará ricos ni mucho menos famosos, seres anónimos que disfrutan escribiendo y siendo leídos por otros, en eso se resume esto que a falta de nombre sera lugar de vagos y pensadores."

lunes, 6 de octubre de 2014

El cordero y la flor

....este...qué decir...cuando, no se sabe muy bien...qué se quiere.


Disfruto el silencio, siempre lo  he hecho, encuentro en el un encanto casi mágico, el refugio ideal para cuando se quiere pensar más y hablar menos, puedo escuchar a alguien hablar por horas sin decir nada; en mi muy personal silencio, simplemente omito la avalancha de palabras vacías que dice la gente vacía en momentos aún más vacíos.  Imagino  por lo general cosas banales, me concentro en recordar la capital de Eslovaquia o pensar que llevaba puesto cuando la vi pasar esta mañana.

 Y el sonido del silencio que dejas cuando te vas... ese silencio que carcome a mi silencio, lo llena de dudas y termina por tumbarlo y coronar reina a la angustia. Me agobia ese silencio, tu silencio... pero llevo a la razón por delante y asumo que lo correcto es respetar precisamente lo que consideras correcto, aunque lo que consideres correcto me sepa a mierda.

Inconexo, las ideas surgen, explotan y se apagan, no alcanzan a vivir lo suficiente para crear un hilo, mi cabeza es pura discordia... Mi casa es un desastre...No te encontré en el centro hoy... Soñé pasiones locas con vos...y simplemente pasa que...Tengo ganas de verte.

Si he de ser sincero es liberador tanto como gritar en la calle, no tener la certeza de que leas o no este texto, escribir al aire te asegura la tranquilidad de las palabras. Creo sin embargo que buscarte es menos digno que pensarte, más difícil que encontrarte y menos triste que olvidarte.

Hablar cuando no se quiere más que besar, es un asunto en demasía complicado, Hablar cuando te imaginas  con ella en un viaje, en mil viajes sin destino, solo yendo y viniendo una y otra vez. Hablar cuando quisieras estar con ella 6 o 7 veces, en lo que dopas el miedo y se te sale un te quiero. Hablar cuando una mirada lo dice todo. Hablar cuando miras temeroso su escote y sueñas con su espalda. Hablar cuando deberían estar haciendo todo, menos hablar, en resumen Hablar cuando no se tiene nada de qué hablar.

No encuentro ningún punto de unión entre todo lo que he escrito, pero creo que así está bien cuando la boca tiene un tufillo a mierda, es ya todo un logro conjugar algunas palabras y ponerles algún sentido.

¿Por qué? porque eres diferente, anormal, fuera de lo común, antipática, sexy y tierna, inteligente y astuta, chistosa, todos los adjetivos que hacen los domingos en esta fría ciudad, días menos grises.

Si  he leído algo interesante últimamente, es una regla que propone lo siguiente: 1.Siempre hay una víctima 2. Trata de no ser tu 3.No olvides la segunda regla, verdades como puños, mas sin embargo me niego a llevar la etiqueta de victima porque no quiero que engrose mi lista de adjetivos despectivos: negro, perro, pobre..........  he de ser a razón de mis adjetivos el ser más contradictorio.

Te he dicho que me gusta tu cuerpo.... creo que nunca está de más decirte que me gusta tu cuerpo.....me gusta tu cuerpo.


Te preguntaras a razón de que el título, ni siquiera sé si leíste esto o si llegaste hasta aquí, pero he de suponer que si eres como yo no dejas de leer algo hasta que entiendes de que va.

Dice así un fragmento del principito que adapto para no sonar cursi

*Si alguien desea una flor de la que no existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas. Se dice: "mi flor está allí, en alguna parte". Y si el cordero se come esa flor, para él es como si bruscamente todas las estrellas se apagaran*

Dejando de lado lo cursi que pueda sonar, como lo apuntó muy bien el libro y como llegó a mi cabeza de manera clara:

            “Te comiste mi flor...............Cordero de mierda"


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