"Bienvenidos todos, escribir no nos hará ricos ni mucho menos famosos, seres anónimos que disfrutan escribiendo y siendo leídos por otros, en eso se resume esto que a falta de nombre sera lugar de vagos y pensadores."

domingo, 21 de octubre de 2012

Un domingo normal.


Es increíblemente difícil empezar a escribir sin una idea fija en la cabeza, pero cuando vas caminando, quizás perdido con la mirada al vació, meditando bajo el agua punzante de la ducha  sobre tu cabeza, llega, te atropella; se apodera por completo de ti y tu mente, comienzas a vivir en función de una idea, necesito plasmarla, necesito que tenga cuerpo y dance ante mis ojos cautivos en tanto escribo pensando en ella.

La puerta  está cerrada, las cobijas en mi cama se pelean, no puedo evitar pensar que el olor es sin duda el de ella, se escuchan los pasos en las escaleras y quien sino ella puede sacar música al cemento y confundirme, perderme tan increíblemente en su espera.

No me levanto para engañarme pensado con indiferencia, que su llegada aunque me alegra no es de mayor trascendencia. Procuro tender un poco la cama, lo suficiente para que no piense que no me preocupo pero no tanto como para que piense que se debe a su presencia, me desperté temprano, tome una ducha quería estar limpio, ser todo lo elegante que se desea, pero me cuide de a propósito dejar ciertos detalles en mi apariencia que dieran pista de que este bien podría ser un día cualquiera.


El día se me antojaba gris, llovía un poco y todo indicaba que no iba a cambiar pronto. Me levante de mi silla, me cerciore de que nada destacara en un cuarto normal en un día aún más normal en una ciudad normal, en un año normal en un país con su gente normal. Normal, Normal, Normal....... no es la gran cosa, pensé; abrirás esa puerta, veras su cara para nada normal, con sus ojos de un color intenso increíblemente anormal,  no te fijaras en su boca anormal que dibuja una sonrisa confabulada entre sus labios que sugiere romper la normalidad, no pensaras tampoco en lo rebosante de sus senos en su escote y en lo bien que se verían rozando en tu pecho, evitaras imaginar tus dedos dibujando formas en su piel blanca impoluta y hermosa que se descubre a cada beso que roza su asombrosa suavidad y firmeza. Prohibirás tus deseos de recorrer sus piernas con tus manos, de cogerla del cabello y traerla con fuerza hacia tu cuerpo, debes reprimir el querer comerte su sexo, mojado, increíblemente mojado. Impropio seria  sugerirle rozándola con mi miembro, que quizás se sintiera mejor si estuviera adentro, inaceptable entonces abrirla de piernas, besarle  tocarla, probarla, comerla, consentirla, cogerla, entenderla quizás y se dan las cosas quererla.

Me arreglo el pantalón para que no se percate de lo que causa a su llegada, tengo miedo en cuanto abra esa puerta, algo me previene de que, todo lo que pensé, lo que asegure, lo que prometí ira a parar al basurero, porque con ella nada es normal.

Acerco temeroso, los dedos a la puerta, agarro con fuerza la perilla, moviéndola lentamente para dar todo el dramatismo que el momento requiere, "quiero verla" así que no miento con mi fuerza a la puerta. Despacio la abro, quizás así crea que no esperaba verla y que por tanto me sorprende su presencia, trucos nada más, yo sé que me estoy muriendo por tenerla.

............. ahí esta parada, frente a mi puerta, no necesito decirla nada ella sabe, que concuerdo, se ve perfecta y todo lo normal de un domingo en la tarde, gracias dios se va a la mierda, cuando ella llega.



"Cuando te despiertes y me veas sonriendo, va a tener sentido"



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