"Bienvenidos todos, escribir no nos hará ricos ni mucho menos famosos, seres anónimos que disfrutan escribiendo y siendo leídos por otros, en eso se resume esto que a falta de nombre sera lugar de vagos y pensadores."

jueves, 13 de diciembre de 2012

Idilio

"Y fue justamente esa vergüenza de la que hablo, esa conciencia de saberse imperfecta y contrahecha, lo que más me atrajo de ella"  

Mario Mendoza


El miedo se niega abandonar las atormentadas cavernas de nuestra mente, el ser prevenido por la experiencia propia y ajena rechaza contundente cualquier acercamiento al término, la conciencia; en un vano esfuerzo de no repetir los juicios ya hechos, intenta desanimar al sujeto y hacerlo desistir con horribles panoramas, de lo que por descontando le depara su futuro, ajeno, totalmente inyecto en su propósito se entrega a los devenires del sentimiento y  absorto se encuentra preso de un idilio frenético que llena hasta el último poro de su desconfiada piel.


El problema no es el hecho, ni siquiera el sujeto
el problema es ella y al ser un problema
deja de ser un problema y se convierte en un misterio

No hay disposición a resolverla, la belleza no se resuelve, el amor no tiene solución y el placer no es una formula. El misterio por otra parte genera el deseo expansivo de descubrir, de buscar en cada rincón de su magnífico ser el próximo secreto que se cubre en una delicada piel blanca, fascinación exponencial genera tan magno misterio, deseo que a tientas se reprime para conservar los cabales que exige la cordura.

Ella llego, es un hecho innegable, no oculto el miedo que me genera escribir, el hallarme entusiasmado ante un futuro planeado que se dibuja francamente y a miedo de mancharle como perfecto. Pánico y sus emociones afines inundan mi cabeza en lo que a cada paso me doy cuenta de que mi vida irremediablemente es más vida compartiéndola a su lado, la felicidad afortunadamente solo es real cuando es compartida.

No podría imaginarme a alguien como ella, no por lo limitado de mi imaginación o el espacio corto de mis sueños, sino porque ella absurda e invasiva tomo el lugar de la mujer de mis sueños y desafiándome aún más me demostró  que mis aspiraciones se habían quedado cortas, quizás una imagen suya aplacaría mis intentos de describirla, pero aun la imagen fallaría y se sentiría frustrada al no poder retratar la totalidad de su modelo, yo en mi pretensión de escribir también me frustro pues no hay caso, en cómo me figure el texto, fallo y peco pues no puedo consignar en letras como esa sonrisa inocente y atrevida me sacude el cuerpo.

Apelo entonces a sus historias para asimilar la mía, quizás los personajes, locaciones y actuaciones cambien pero el tramado central se mantiene intacto, aquí un hombre sintiéndose más figura que hombre, le dice a una mujer  más increíble que otra cosa; que su sonrisa alegra sus días, que sus besos callan al mundo y que sus abrazos son el principio de todo. Sus formas perfectas son como golpes certeros que dejan sin aliento y funcionan como leños al deseo; el placer de su cuerpo, éxtasis puro, llega imponente hasta las ganas de acariciarla, mirarla a los ojos y con palabras encontradas asegurarle una felicidad de la que no se es dueño, vigilante de que jamás en la vida, ella vuelva a sentir lo salado de las lágrimas en sus mejillas.


Lo bueno es saberla conmigo pero no mía, ese futuro que nos hemos planteado será idilio en lo que se vuelve presente, te quiero, no está demás decirlo, hasta cuando las letras por ti fluyan serás sin duda la mujer con la que sigo soñando.

3 comentarios:

  1. Es gracioso como hay personas que confunden a la mujer de sus sueños con la mujer que les quita el sueño. Esperar a una mujer "atormentada" termina atormentando más al enamorado que a la amada, hasta que pierdes la cordura y caes en el vicio que prefieres, el cuerpo no deja de desear, pero la mente poco a poco se cansa, se deshace y te das cuenta que te entregaste a un espejismo.

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    1. un año y unos cuantos golpes después, me entero que donde habría de encontrarla no había nada y que allá a lo lejos se apreciaba una visión, un espejismo quizás?

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    2. Cómico... No esperabas el dolor? No, claro que no, y va a seguir hasta que te des cuenta que el espejismo nunca fue la mujer (las mujeres son reales), el espejismo es creer que puedes con la mujer que te quita el sueño. Tienes razón, déjala ir... Alguien más entenderá que la visión sólo era el siguiente paso

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